
por despegarme de la pared cuando grito porque me pican los ojos de tanto ver
por bailar dando giros sobre la palma de un gigante rosa retrasado
por regalarme la locura envuelta en un espejo y sin corbata
Los Alegres Comediantes somos un grupo de jóvenes artistas, escritores y músicos independientes desesperados por vivir y crear lo más libremente posible. En pequeñas gotitas vamos a ir publicando nuestra compleja visión del universo. Si la compartís nos encantaría que nos unamos...Y que haya amistad para siempre.
Podés vivir tranquilamente cien años debajo de un limonero sin jamás sentir angustia.
O Comprar todo lo que se ofrece y es útil para algún fin incomprensible.
O tener mil millones de hijos, árboles, savia flúo en las venas de los niños.
O Trabajar 40 horas por día para después poder plantar el limonero que viste por primera vez a los 4 años. Y ya jamás sentir angustia.
O leer y ver y tocar absolutamente toda la vasta cultura que nos legó la humanidad antes de terminar su producción a fines del siglo XX.
O tener un amante diferente para cada día del mes, segurísimo que ese es el verdadero amor.
O casarte en una fiestita humilde con tu novia de la primaria para tener tiempo y energía para jugar al fútbol tres veces por semana con tus amigos. Intentando, sin éxito, hacer la pisadita de D´alessandro.
O vivir en bares, borracho todo el día, compartiendo la bohemia petrificada del que piensa hacer del mundo un lugar mejor, invirtiendo todo el tiempo al pensamiento y nada a la producción.
O anhelar toda tu vida con tener otra vida después de la muerte en la que puedas anhelar otra vida.
O entrenar tu cuerpo hasta los límites de la naturaleza, para ser más rápido, fuerte y resistente que los demás, hasta que un piano te cae en la cabeza desde un balcón.
O editar un libro y un Long play por una editorial independiente, contando todo lo que te pasa por la mente, pensando que esa es tu vida. Intentando ser sincero, con la seguridad que cada poesía y canción que escribiste es, en realidad, una mentira.
O quedarte en tu casa siendo bueno, adorable, sumiso, generoso, honesto, sutil hasta la muerte.
Y, sin embargo,
Todos sufren, sufren, sufren, sufren, sufren, sufren, sufren, sufren, sufren,
sufren al fin.