Si digo tus labios
¿te besan mis palabras?
Los Alegres Comediantes somos un grupo de jóvenes artistas, escritores y músicos independientes desesperados por vivir y crear lo más libremente posible. En pequeñas gotitas vamos a ir publicando nuestra compleja visión del universo. Si la compartís nos encantaría que nos unamos...Y que haya amistad para siempre.
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domingo, 3 de abril de 2011
Tampoco si digo
un desierto rojo
de soles calmo mi sed
ni las letras dejan de rodar
en incisivas pequeñas llamas
que caen de la misma piel
sobre la misma piel
en la misma piel adentro de ella.
Así la sed frutos maduros
a punto de estallar:
frutos que queman pinceles del fuego
a sus carnales presas y se consumen
en la suavidad de las cáscaras moradas
y necesitan abrirse de sí pero se repliegan de placer
en el placer de las incisivas llamas doradas
que queman que hieren que detienen
el curso de las estaciones.
Eternidad, hilandera
que hilvana en el cuerpo
fuegos divinos.
un desierto rojo
de soles calmo mi sed
ni las letras dejan de rodar
en incisivas pequeñas llamas
que caen de la misma piel
sobre la misma piel
en la misma piel adentro de ella.
Así la sed frutos maduros
a punto de estallar:
frutos que queman pinceles del fuego
a sus carnales presas y se consumen
en la suavidad de las cáscaras moradas
y necesitan abrirse de sí pero se repliegan de placer
en el placer de las incisivas llamas doradas
que queman que hieren que detienen
el curso de las estaciones.
Eternidad, hilandera
que hilvana en el cuerpo
fuegos divinos.
viernes, 23 de abril de 2010
Poema sin título (Lara Seijas)

Temblor, amanece soles naranjas
en la emplanada del mundo
Temblor, has vibrar a todos los autos
que juegan sobre estos bloques de asfalto
Temblor, que por un momento
sientan otra cosa que el juego
Temblor, hasta que no jueguen a no ver
Temblor, amanece soles naranjas
sobre el dolor de la ciudad
de calles de mangas grises
Temblor, amanece soles naranjas
concedéme no vivir siempre
en la tristeza del mundo incinerado
del mundo partido siempre en dos
Temblor, amanece soles naranjas
sobre la protección que no sabe
encontrar tan desagradable el lujo
y después siquiera puede arrojarse
sin redes a él
Temblor, amanece soles naranjas
sobre las paredes que se permiten
no escuchar los golpes de dolor
que rechinan las paredes anchas de otras casas
Temblor, amanece soles naranjas
sobre los muros que se levantan hasta el cielo
hasta haberlo compartimentado
Temblor, porque lo volvieron un lugar mucho
más tranquilo
finalmente
como si la fiesta de los dioses
hubiese decantado
hasta el fondo seco de la tierra
y de ahi proviniera ahora
hacia la ciudad que tiembla
temblor de soles naranjas
por los troncos invisibles del tiempo
que cortan paredes
en secreto
-pero nosotros lo sabemos-
y entonces sí
lo sabemos: hay una grieta
en las paredes con las que todos
se protejen de todos
con las que todos se protejen
de ellos mismos,
pero no las ven
no ven la grieta
no sienten el temblor
de los soles naranjas porque se protejen
encerrados en sí enrrollados
en el decoro se enrolla el cuerpo
y se pierde el alma
y mientras tanto
siguen temblando los soles naranjas.
Visite:
en la emplanada del mundo
Temblor, has vibrar a todos los autos
que juegan sobre estos bloques de asfalto
Temblor, que por un momento
sientan otra cosa que el juego
Temblor, hasta que no jueguen a no ver
Temblor, amanece soles naranjas
sobre el dolor de la ciudad
de calles de mangas grises
Temblor, amanece soles naranjas
concedéme no vivir siempre
en la tristeza del mundo incinerado
del mundo partido siempre en dos
Temblor, amanece soles naranjas
sobre la protección que no sabe
encontrar tan desagradable el lujo
y después siquiera puede arrojarse
sin redes a él
Temblor, amanece soles naranjas
sobre las paredes que se permiten
no escuchar los golpes de dolor
que rechinan las paredes anchas de otras casas
Temblor, amanece soles naranjas
sobre los muros que se levantan hasta el cielo
hasta haberlo compartimentado
Temblor, porque lo volvieron un lugar mucho
más tranquilo
finalmente
como si la fiesta de los dioses
hubiese decantado
hasta el fondo seco de la tierra
y de ahi proviniera ahora
hacia la ciudad que tiembla
temblor de soles naranjas
por los troncos invisibles del tiempo
que cortan paredes
en secreto
-pero nosotros lo sabemos-
y entonces sí
lo sabemos: hay una grieta
en las paredes con las que todos
se protejen de todos
con las que todos se protejen
de ellos mismos,
pero no las ven
no ven la grieta
no sienten el temblor
de los soles naranjas porque se protejen
encerrados en sí enrrollados
en el decoro se enrolla el cuerpo
y se pierde el alma
y mientras tanto
siguen temblando los soles naranjas.
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www.tortugashastaelfondo.blogspot.com
jueves, 1 de octubre de 2009
La Falfata vuelve a Runzia ( de " Falfata y Astrolabio") , seguido de poema sin título (Lara Seijas)

Hoy a la Falfata
una de las ganas se le puso topa
de cosas hipocornias
(como decir
aleteo rucucu ostracanción)
y la otra la despertó gerania:
ni una gota del alma debía volcársele
antes de ver a su Astrolabio.
Al mirar por la ventana potrilla de sus sueños
remeda a Runzia y le borbolean sus aros de eón.
El tren lleva el paisaje a sus temporales
y allí planta campos de licias y sidiles.
En poco tiempo llegará a casa
con su pelo perfumeando el recuerdo
de las flores dulces de is
con las que él gusta coronarla.
una de las ganas se le puso topa
de cosas hipocornias
(como decir
aleteo rucucu ostracanción)
y la otra la despertó gerania:
ni una gota del alma debía volcársele
antes de ver a su Astrolabio.
Al mirar por la ventana potrilla de sus sueños
remeda a Runzia y le borbolean sus aros de eón.
El tren lleva el paisaje a sus temporales
y allí planta campos de licias y sidiles.
En poco tiempo llegará a casa
con su pelo perfumeando el recuerdo
de las flores dulces de is
con las que él gusta coronarla.
______________________
Me perpilfarro de la cima
cuando las palabras se desexuman
en fructuras de baorilas
de criptilias y de arnos.
Entonces me siento herborecente por las rafias
por las crencias de los senfios
y cada tanto
por la dala de mi ulupatía
me antiproclamo.
cuando las palabras se desexuman
en fructuras de baorilas
de criptilias y de arnos.
Entonces me siento herborecente por las rafias
por las crencias de los senfios
y cada tanto
por la dala de mi ulupatía
me antiproclamo.
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